En el
mundo de la hostelería, la decoración de platos y bebidas juega un papel
fundamental. El limón, además de decorar, condimenta diferentes platos y la
mayoría de combinados y refrescos. Pero la manipulación de éste constituye una
pérdida de tiempo y desaprovechamiento del producto. Como solución el Centro Nacional de Tecnología y Salud Alimentaria (CNTA)
ha desarrollado un sistema que mantiene el
limón cortado en las mejores
condiciones más tiempo y evita ese cambio de color típico de las frutas y
verduras.
Existían
productos ya preparados y aditivos con carácter antioxidante que evitan el
pardeamiento de las verduras, pero no todas cumplen con la legislación
sanitaria para uso alimentario y de los pocos aditivos que lo cumplen, algunos
están limitados por provocar reacciones en ciertos pacientes (así como los
sulfitos, el inhibidor del pardeamiento más eficaz que puede causar asma).
Por ello,
los cítricos se resistían al proceso para comercializarse ya preparados y conservando todas sus propiedades. Pero tras la investigación del CNTA para la
empresa Conservas Cárcar, ya se ha podido comercializar el limón cortado, cuyas características
se conservan gracias a tratamientos físico-químicos (no térmicos, ya que variarían las propiedades del producto fresco).
El
producto lo comercializa LunaCitric bajo el nombre de LuneLemon. El producto
está listo para su utilización ahorrando trabajo y reduciendo residuos y ya se
ha hecho lo mismo con naranjas.

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